También somos capaces de crear oportunidades “Robert Rodríguez”

Por: Juan Beltrán @beltran1983

En la línea de tiempo de nuestra vida profesional, siempre hemos señalado nuestras metas como un punto de giro que cambiará el destino de nuestras vidas. En algunas ocasiones vemos frustrados nuestros sueños porque creemos que es algún capricho del destino, o como algunas veces nos auto consolamos con una frase retórica “tal vez no era para mí”. El ejercicio cinematográfico en el mundo varía dependiendo de su industria y de diferentes mecanismos de producción establecidos por el medio. Tratar de hacer parte de estos, en ocasiones resulta siendo una odisea para la gran mayoría y un acierto para algunos cuantos. Aunque hemos escuchado cuentos sobre El Monte Olimpo de las ideas o del Wonderland de los sueños y que es solo en estos lugares en donde nos logramos convertir en dioses, sin embargo, todo esto resulta una ilusión cuando no se tiene pasión, amor, perseverancia, creatividad y ganas de desafiar el mundo.

Robert Anthony Rodríguez, el aclamado director de cine Hollywoodense y denominado el Hombre Orquesta y el Rey de los Chingones, es una metáfora bien escrita del realizador colombiano y latinoamericano. Para entender por qué hemos llegado a esta conclusión, es muy importante saber sobre los orígenes de su carrera cinematográfica.

Robert Rodríguez escribió el guion de su primer largometraje mientras permanecía internado en las instalaciones de unos laboratorios de investigación como paciente de un experimento clínico remunerado. Este dinero sirvió para pagar el rodaje de su película. Durante un tiempo, recicló latas de cine de los basureros de los estudios de Hollywood; le pagó al equipo de producción con un plano de sopa, a su alcance logró conseguir un pueblo y una tortuga; planeó recuperar el dinero vendiendo la película en el mercado del video doméstico mexicano. Esta película era El Mariachi (1992), la cual Robert Rodríguez escribió, dirigió, fotografió, montó y grabó el sonido con un presupuesto de siete mil dólares. Mientras que seguía investigando la forma de vender la película en el mercado del video, Robert Rodríguez fichó con un influyente agente de ICM. Fue entonces cuando Columbia Pictures compró los derechos y firmó un contrato de dirección de dos años. El Mariachi terminó ganando el anhelado premio del público a la Mejor Película Dramática del Festival de Cine de Sundance, y también fue galardonada en los festivales de Berlín, Múnich, Edimburgo, Deauville y Yubari (Japón). El Mariachi se convirtió en la película de menor presupuesto, estrenada por un gran estudio y en la primera cinta estadounidense estrenada en español.

Más tarde, Robert Robert escribió, produjo, dirigió y montó Desperado (1995), una secuela de El Mariachi, para Columbia Pictures. Esta película dio a conocer a Salma Hayek al público estadounidense, así como a Antonio Banderas en un papel protagonista. Robert Rodríguez también escribió, dirigió y montó The Misbehavers (1995), la cual también protagonizó Antonio Banderas y que constituye una de las cuatro partes de Four Rooms, de Miramax Films. Más tarde, formó equipo con Quentin Tarantino en Del Crepúsculo al Amanecer, de Dimension Films. Robert Rodríguez dirigió un reparto que incluía al famoso actor George Clouney y por primera vez actuaba para la gran pantalla, además actuó junto a Quentin Tarantino, quien también se encargó de escribir el guion. El siguiente proyecto como realizador de Robert Rodríguez fue The Faculty (1998), de Dimension Films, protagonizada por Josh Hartnett, Elijah Wood y Jordana Brewster.

En 2001, Robert Rodríguez pudo hacer realidad uno de los sueños de su vida y creó una película de aventuras para toda la familia. Spy Kids fue aclamada por la crítica y obtuvo un enorme éxito de taquilla, con unos ingresos que superaron los 100 millones de dólares sólo en Estados Unidos. Después le siguió Spy Kids 2: The Island of Lost Dreams, que se hizo valedora de excelentes críticas y Spy Kids 3-D: Game Over’, que se estrenó en Estados Unidos el 25 de julio de 2003.

La tercera entrega de la trilogía El Mariachi: Érase una vez en México, rodada, montada y producida por él mismo, se estrenó en Estados Unidos el 12 de septiembre de 2003. Además, participó en la cinta como guionista y tuvo la oportunidad de rodar por primera vez en formato HD, gracias al consejo de Steven Spielberg.

Luego incursionó en un nuevo mundo, recreando universos de cómic con “Sin City” (2005), película co-dirigida por Frank Miller, el autor de la novela gráfica en la que se basaba tal película. En “Shorts – La Piedra Mágica” (2009) narró una película familiar con momentos para la comedia y la aventura. Un año después estrenó “Machete” (2010) con Danny Trejo como protagonista. Años después rodó la secuela “Machete Kills” (2013). En el año 2014 estrenó “Sin City: Una Dama Por La Que Matar”. El mismo año dirigió episodios de las teleseries “Matador” y “From Dustk Till Dawn: The Series” (2014). En el 2018 estrenó otra serie televisiva, “The Limit”, con Michelle Rodríguez como protagonista. Un año después regresó al cine con “Alita: Ángel De Combate” (2019), película producida por James Cameron y protagonizada por Rosa Salazar que se basó en un manga de Yukito Kishiro.

Es una hoja de vida extensa para un director que no hizo parte de la industria, sino que desafió a la industria creando sus propios mecanismos de rodaje y producción, apuntándole a la versatilidad de sus propuestas y formándose en todos los aspectos profesionales del mundo cinematográfico. Si evaluamos su primera película, podemos decir que es el mismo escenario en el que se encuentran los participantes de SmartFilms o cualquier persona que quiera hacer un cortometraje o un largometraje. No pretendo que nos identifiquemos con su estilo o conceptos porque creo que podemos ir más allá. Nuestras motivaciones deben trascender la técnica y establecerse como el primer punto de partida hacia la construcción de la película. Hay que tener en cuenta que esa pieza cinematográfica impactará el mundo de la manera que nos lo propongamos. Robert representa pasión y amor por el cine, ese mismo que hace que intentamos mil veces aun pensado que podemos fracasar. Sin embargo, nos enseña que no es fracaso, que es una manera vivencial en la que podemos y debemos aprender a hacer. Este modelo de director sin duda reencarnará en nuestros sets y nos llevará a producir piezas increíbles que narrará el cine desde otra perspectiva.

Los invito a que veamos las películas de Robert Rodríguez, a investigar sobre su trayectoria y sus métodos de hacer cine. Esto los motivará a saber más de su trabajo y a querer asistir a su MasterClass durante el Marco del 5to congreso SmartFilms 2019 “Cortos caminando a largo”.

Robert Rodríguez estará en Bogotá, Colombia, del 6 al 8 de septiembre en el Teatro Cafam, enseñándonos cómo hacer una película con un presupuesto de 7.000 dólares y premiando el Gran SmartFilms en vivo. Sin duda será una experiencia que no te puedes perder.

¡Hagamos cine aprendiendo de la historia y del trabajo de los grandes!

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