Cine Clase B

Por: Juan Beltrán @beltran1983

La paradoja del presupuesto frente a la creatividad del realizador.

¿De qué depende el éxito de una película, de grandes inversiones o de capacidad de realizar la película con sus capacidades? Este no es un blog de producción, es un blog de cine clase B, el mismo por el que Robert Rodríguez y Quentin Tarantino usaron como inspiración para sus películas y el mismo del que Peter Jackson hizo parte antes de ser un director reconocido en Hollywood.

Para entender las narrativas de las películas de Robert Rodríguez es importantes entender de dónde nace el cine Clase B, por qué es tan importante para la industria y cómo nos puede identificar como un patrón de creación.

El exceso de lo inverosímil, planos disruptivos para el ojo crítico, sets artesanales y personajes caricaturescos, entre otros, resultan siendo uno de los motivos por los que logra llamar la atención de algunos y bastante bizarro para otros.

Durante la era dorada de Hollywood de (1910 a 1960, aproximadamente), se iba forjando camino el marginado cine de bajo presupuesto (cine clase B). Para algunos críticos, este no merecía estar en salas de cine y compartir cartelera con las películas de grandes inversiones. Los comentarios despectivos de este género llegaron a manifestarse internacionalmente, en algunas ocasiones llegaron a desprestigiar las producciones de muchos directores.

Tras la gran depresión, las salas de cine tuvieron que inventar estrategias para permanecer a flote. De esta necesidad, nace la “doble función”, esta consistía en proyectar una película de gran inversión realizada por las casas productoras Warner Bros, MGM, Paramount, RKO, Fox, Universal, Columbia Pictures y United Artists, junto a una película de bajo presupuesto y de productores independientes denominada cine de clase B. Esta estrategia consistía en pagar un tiquete para ver una película comercial y recibir una segunda función gratuita de una película de bajo presupuesto, así las casas distribuidoras no perderían a sus asistentes y le brindaría la oportunidad a este género de sobrevivir a la industria. No muy contentos con esta estrategia, los grandes productores siempre manifestaron sus críticas e inconformidades hacia las casas distribuidoras por permitir compartir cartelera, sin estar al mismo nivel económico, de imagen y cartel actoral, entre otros.

Desde sus inicios, los productores de cine clase B han realizado historias de terror, fantasía, ciencia ficción, musicales, entre otros. Estas se han valido de la creatividad y recursividad para producir efectos especiales artesanales, que sin duda lograban tener un alto impacto estético y visual, desarrollando un diseño de producción único que hace que estas producciones se conviertan en cintas de cine de culto.

En los 70s, la euforia de los directores y productores por hacer parte de la industria hollywoodense era eminente. Sin embargo, aquellos que no lograban ingresar a este selecto grupo, veían una oportunidad en la industria de la pornografía. Está evolucionando de la mano de formatos caseros y con un crew de producción casi amateur, pero generando ingresos en casa de venta y alquiler de películas independientes, externas a las cadenas empresariales y salas de cine alternativas del momento.

Algunos productores lograban recaudar algo de presupuesto para hacer sus películas, mientras que otros veían cómo naufragaban en el intento. Esto los llevo a ser uso de su creatividad y comenzar a explorar otros formatos más accesibles como la cámara de video, lentes con zoom, transiciones etc. sin duda, no hacer parte de las películas comerciales les permitió realizar historias no convencionales con diferentes perspectivas, salidas de los lenguajes tradicionales del cine comercial.

Muchos directores famosos de la industria han trabajado en el cine clase B y han dado un salto a Hollywood; James Cameron con “Piraña”, Brian de Palma con “El fantasma del paraíso” y Francis Ford Coppola con “Demencia 13”, son algunos ejemplos, manifiesta Andrés Hoyos, quien recomienda filmes como “El ataque de los tomates asesinos”, “Pink flamingo” y “El vengador tóxico”. En cuanto a películas colombianas de este estilo, aconseja ver “Funeral siniestro” de Jairo Pinilla, a pesar del ejercicio constante de poder realizar piezas cinematográficas y mejorar el campo de acción en la industria, aún existen muchos directores que prefieren realizar cine de clase B.

Los mejores exponentes de este género son los aclamados directores Quentin Tarantino y Robert Rodríguez, directores, escritores y productores que han elevado a su máximo nivel el cine de clase B, no como un trampolín de reconocimiento, sino como un género del cine, una narrativa propia, un estilo, un lenguaje, una filosofía y un concepto de producción y realización. En cada película rinden tributo a la narrativa, en cada historia resaltan su creatividad y disrupción, convirtiéndose en embajadores de las nuevas generaciones de realización de cine clase B.

Teniendo clara la historia y todo lo que hay detrás de este maravilloso género del cine, me atrevo a preguntar: ¿En Colombia que tipo de cine estamos realizando, por qué interpretar la recursividad con presupuestos grandes resulta una ironía hacia el género, o hacer cine salido de lo convencional con otro tipo de cámaras resulta siendo una utopía?

Los invito a investigar más sobre el cine clase B, a ver las películas de este género y pensar en que podemos hacer cine sin importar las reglas, el presupuesto y las cámaras.

Robert Rodríguez uno de los mayores exponentes de este género estará en Bogotá – Colombia el 6, 7 y 8 de septiembre en el 5to congreso de SmartFilms “Cortos caminando a largos”, que se llevará a cabo en el Teatro Cafam. Dictará una clase magistral de cómo hacer una película con 7.000 mil dólares y mostrará su película RED 11, la cual también realizó con este mismo presupuesto (7.000 mil dólares). Definitivamente es una clase que nadie se puede perder. Más información en www.smartfilms.com.co festival de cine hecho con celulares.

Investigación:

https://es.wikipedia.org/wiki/Cine_B

https://www.elheraldo.co/tendencias/el-fenomeno-de-las-peliculas-clase-b-162398

http://latoma.cl/10-peliculas-clase-b/

https://www.chilango.com/cine/peliculas-basura/

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