El cine impreso que se ha perdido

Por: Magdalena Sánchez @AyMagdalena

En los pósters de las películas de cine, en un inicio, se solían recrear escenas insignes de las mismas, luego se incluyeron a sus actores y finalmente se incluyó el nombre del director, como los conocemos hoy en día.

Los pósters o carteles se han utilizado desde el inicio de la historia del cine, los hermanos Lumière los usaron en sus trabajos, confiándoles esta actividad a los artistas de la época. Era un arte paralelo a la obra en sí.

A través del tiempo el arte gráfico de las películas, desde una pieza publicitaria hasta el pop-art o la nouvelle vague han sido pioneros en este campo.

También tienen un significado político social. En los países en guerra, ciertos afiches, no sus películas, fueron censurados o cambiados y realizados por artistas locales. Eliminaron imágenes con escotes, vestidos entallados o cualquier imagen que sugiriera erotismo. En la post guerra en España, los carteles y pósters de cine se volcaron al estilo norteamericano.

Steven Spielberg y George Lucas a la cabeza, fueron la antesala del “fenómeno blockbuster”, es decir, las superproducciones de consumo masivo y con un despliegue publicitario imponente.

Este tipo de películas, junto con la irrupción de las nuevas tecnologías de la comunicación, hicieron evolucionar las campañas publicitarias de cine.

Hoy el cartel de cine es uno más de los productos publicitarios de una película, ha perdido la primacía ante la actual avalancha de los nuevos formatos. Se perdieron los artistas gráficos que hacían de un afiche una obra maestra.

Max náime pas les chats (1913) Dir. Max Linder

Sigamos la flota (1936) Dir. Mark Sandrich

El regador regado (1895) Hermanos Lumiére

Lo que el viento se llevó (1939) Dirs. Victor Flemming y Sam Wood

Starwars. El despertar de la fuerza (2015) Dir. George Lucas

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